
Eduardo V Ríos

Bio
Rescatista de montaña, músico, terapeuta acuático y fotógrafo.
Nací en la ciudad de México en 1988 con facilidad para la música y las artes visuales, así que desde niño me fue sencillo asociar las imágenes con canciones.
Cinematografía y música comparten la disciplina de componer con ritmo y proporciones. Por lo que naturalmente decidí estudiar composición de música contemporánea junto a reconocidos músicos, ingenieros y productores de la industria y escena internacional en 2003. Trabajando como fotógrafo en la Academia que estudié.
Pero al mismo tiempo mi padre tenía una salud fuera de balance y eso me llevó a ingresar como estudiante de servicios médicos de emergencia en la Cruz Roja Mexicana en ese mismo año
Me certifique como paramédico e instructor de primeros auxilios.
Y sin saberlo, eso me conduciría a encontrar un sentido de vida más profundo pues hizo muy obvio que dentro de mi yacía un amor gigantesco por las montañas, pues después de dicha certificación, en 2007 tomé la especialidad de Rescate en Alta Montaña.
Reportaje en televisión nacional donde aparezco realizando dicha labor junto a mi sección.
Todo cambió cuando un día mientras escalaba una cumbre rocosa junto a Salvador (jefe de sección) fuimos alcanzados por un relámpago en medio de una tormenta que se desarrolló muy rápidamente.

Afortunadamente el impacto nos permitió continuar conscientes (no sin un estado de aturdimiento y cierta desorientación) y logramos descender de la montaña.
En ese momento no logré comprender hasta donde tuvo repercusiones ese hecho.
Lo más obvio fue mi nueva pasión por estudiar cine (Universidad de la Comunicación 2012):

También fotografiar relámpagos, tormentas y componer una música que evocara la vida y la muerte creando el proyecto La Voz Del Trueno
Años después ocurrió algo extraño; descubrí una técnica de meditación en movimiento en al agua llamada Janzu, la cual me cautivó.
La aprendí, la mezclé con lo que sabía ya de cuidados médicos y abrió un panorama que jamás había visto; el mundo onírico, la sabiduría del dragón de agua, las frecuencias cerebrales y el buceo libre.
Repito que eso era extraño pues nadie en mi familia por generaciones había tenido actividades similares.
En diez años me convertí en instructor y comencé no solo a viajar como fotógrafo y músico profesional, sino también compartiendo mis conocimientos médicos y terapéuticos aplicados en el agua. Además de comenzar nuevos estudios en medicina UNANI (sistema médico basado en la biología humana).
Me encantaba esta mezcla de disciplinas, pero no dejaba de ser misterioso…
Hasta que en 2023 mientras realizaba la fotografía de un documental acerca de las tradiciones "tiemperas" mexicanas, un viejo nahual llamado "Don Manuel", en una narrativa llena de pasión, explicó que bajo las tradiciones más determinantes de la conexión con la naturaleza esta dada cuando un ser humano es tocado por un relámpago, un hecho que no acontece al azar, pues significa ser elegido para un fin muy específico; cuidar del ritmo de las cosechas, realizar las ofrendas a los elementos en el mes correcto y auxiliar a otras personas en la comprensión de quienes son y hacerles ver sus propios recursos naturales.

Dicho de otra forma; alguien que adquiere el don de canalizar el mundo de lo inmaterial con el material.
Ahora toda esta danza entre vida y muerte tenía sentido.
Desde 2016 me dedico a crear espacios de auto-conocimiento empleando estos recursos tanto en México como en Europa. Soy educador con cientos de alumnos en las áreas de la música, la sonoterapia, la fotografía, el Janzu, y los biotipos UNANI. Y formo parte del Colectivo Agua y el movimiento internacional de la Cruz Roja Mexicana. Además de ofrecer conciertos empleando los denominados "soundscapes" donde incorporo texturas y sonidos que evocan el medio marino.